Trust.

Ositos-tiernos-para-dar-a-una-niña-tierna-3The other day talking to the old man, I felt him half-hearted and I asked him what’s the matter. He told me that he had a problem with a potential seller and the buyer: they had arranged the sale of the property among them, in a particular way, of course, totally putting aside the real estate that the old man handles. He also told me that what bothered him most was that he felt it as a kind of betrayal, because he had a bussiness with the seller a few months ago and had fought a good price and made him pay a few dollars less. I kept thinking for a second and without hesitation I said: – At this point in life, and having gone through so many, I know that these situations hurt, annoy, but you have to let them pass as soon as possible. In reality, this has to be healed from before: We should not have expectations about the actions of others, precisely because that is what hurts, that its action is not what we expected, isn’t it? And that word that was ringing in my head: betrayal … He made me tell the raw truth. And is that many years ago, when I was a teenager, I lived like a movie, and they were sequences that marked me. I told him that he has a turning point in his life and he experienced the most extreme: a family was destroyed by a betrayal. One family that was not a couple and one child, or two, were four. My old man understood everything: if having all the happiness of the world and the certainty that “the house was in order”, his lifelong companion had collapsed all that perfect world, a stranger, is much more likely to “do his own”, because the link is tiny, or ephemeral. This is how one sometimes we try to be naive, to let go, and to don’t want to see, for the pain of being a victim of that “betrayal.” The mistrust, in these days without codes and without values, is common currency.

Confianza.

El otro día conversando con el viejo, lo noto medio bajón y le pregunto qué onda. Me contestó que tuvo un problema con un posible vendedor y el comprador: habían arreglado entre ellos la venta de la propiedad, de manera particular, claro, haciendo totalmente a un lado a la inmobiliaria que maneja el viejo. Me decía también, que lo que más le molestó, es que lo sintió como una especie de traición, porque él al vendedor, en una compra hace unos meses, le había peleado un buen precio y le había hecho pagar unos cuantos dólares menos.

Me quedé pensando un segundo y sin dudarlo le dije: – A esta altura de la vida, y habiendo pasado por tantas, yo sé que estas situaciones duelen, molestan, pero tenés que dejarlas pasar lo más pronto posible. En realidad, esto se tiene que ir curando desde antes: No debemos tener expectativas sobre las acciones de otros, justamente porque eso es lo que duele, que su accionar no sea el que nosotros esperábamos, no es cierto?

Y esa palabra que quedó sonando en mi cabeza: traición… Hizo que le dijera la cruda verdad. Y es que hace muchos años, cuando yo era adolescente, viví como una película, y fueron secuencias que me marcaron. Le dije que tiene un punto de inflexión en su vida y fue lo más extremo: se destruyó una familia por una traición. Una familia que no era una pareja y un hijito, o dos, eran cuatro. Mi viejo entendió todo: si teniendo toda la felicidad del mundo y la seguridad de que “la casa estaba en orden”, su compañera de toda la vida había derrumbado todo ese mundo perfecto, un desconocido, tiene muchas más probabilidades de “hacer la suya” porque el vínculo es ínfimo, o efímero.

Así es como uno a veces trata de ser ingenuo, de dejar pasar, de no querer ver, por el dolor de ser víctima de esa “traición”. La desconfianza, en estos días sin códigos y sin valores, es moneda corriente.

hand.gif

La necesidad del Amor.

putaidea.jpg

Estamos desesperados por ser amados. Nuestros dedos tiemblan cuando tocan nuestros labios y sentimos el gusto del afecto. Nos obligamos a nosotros mismos a sonreír, a sentarnos quietos, ponernos lindos y con ojos de murciélago. Queremos ser notados y queridos. Todo el mundo quiere ser deseado y codiciado después. Los objetivos en la vida giran alrededor de estar con alguien que realmente amás. La búsqueda de la pasión y la calidez es frenética y caótica. Estamos posicionando nuestras manos a través de esta confusión, pidiendo de alguna manera por cariño. Nuestras rodillas quedan débiles y en un profundo cansancio por esta persecución. Seguimos cavando hasta que algunos de nosotros se terminan ahogando, absorbidos por la ausencia de vehemencia. Algunos terminarán rodeando con sus brazos a ese ser tan ansiado, llegando con un destello en el rostro a lo que siempre han querido. Esos son los afortunados.
Sustituimos la necesidad de amor por las drogas, el sexo y los festejos. Es increíble el apretado agarre que el pensamiento sobre el amor tiene sobre nosotros. Nos hace hacer cosas innombrables sólo para sentirnos dignos, como si nuestras vidas no tuvieran un propósito sin ello. Y tal vez no. Nos sofocamos ante la idea de no poder sostener a la persona que queremos. Estamos tan desesperados que pedimos al destino el poder tener un sueño sobre alguien, sólo para saber finalmente cómo se sentiría tocarlo.
Algunas personas se sienten incapaces de sentir algo toda su vida hasta que alguien cambia eso. El poder del amor y el afecto son inimaginables. No podemos comprender la vida sin ellos. Es por eso que queremos encontrar romance en todo: Música, películas, espectáculos, libros, y nos resulta ver que las imágenes están empapadas en esta necesidad de amor!
Todos somos una especie de seres patéticos, o algo así. No les parece?

Why Swimming is the best sport ever.

As my opinion, Swimming is the best sport ever. But, at the same time, it can be the worst sport ever. Swimming allows you to waste 8,000 calories a day. It also makes you smell as though you’ve bathed yourself in abrasive disinfectants, Chlorine and morphs you into a monster with an insatiable appetite.

There are many reasons why swimming is the best and, maybe the worst, sport ever:
Think, for example, that swimming makes you equal parts confident and awkward.
That’s just what happens when you spend part of your day half-naked wearing almost nothing in public.
Statistics says that swimmers see more sunrises than anyone else.
On the one hand, exactly more than 90% of the population. On the other, witnessing that beautiful and majestic sunrise occurs while swimming/puking/freezing/shivering/regretting life.
Other Australian study reported that swimming makes you smarter because kids who swim are more advanced than their non-swimming counterparts. However, too much chlorine may severely damage the brain cells.
The most positive of that sport is the fact that swimmers are the cleanest athletes in sports.
Literally. Swimming in chlorine is like body-soaking in abrasive disinfectants.
Swimming burns your body fat percentage, but it also destroys your grocery bill. Sure, because you’ll spend half your paycheck at the grocery store on bacon, pasta, and Nutella, the latter of which you’ll likely finish before you even get home.
When you swim, you’re literally immersed inside a quiet, refreshing, technology-free element. There are no cell phones. No email, nothing. So while swimming is a nice respite from the real world.
Finally, think about swimming is like flying. The water is your sky. So the next time you go swimming, you can close your eyes and enjoy the weightless freedom and liberation.

image

image

Torta 5′ de Naranja SinTACC

Ingredientes de la Torta de Naranja Sin Gluten en 5 minutos:

• 200 g (1 taza y 1/2) de premezcla sin gluten (100 harina de mandioca, 100 harina de arroz, 100 de Maicena)
• 15 g de polvo para hornear Royal
• 250 g (1 taza y 1/2) de azúcar
• 1 huevo
• El jugo de una naranja (aproximadamente 150 ml)
• 1 naranja bien lavada
• 30 g de aceite (3/4 de una taza de café)
• Manteca para el molde
• Azúcar impalpable para decorar (glacé)

image

Preparación de la Torta de Naranja Sin Gluten en 5 minutos:

• Precalentar el horno a 180 grados.

• Enmantecar y enharinar un molde de torta redondo de 20 cm.

• Cortar la naranja por la mitad y quitar las semillas, luego cortar en 5-6 trozos, con la cáscara .

• En la procesadora poner: naranja, huevo, azúcar, jugo de naranja, aceite y mezclar todo hasta que la cáscara casi se pulverice.

• Agregar a lo anterior harina y el polvo de hornear. Mezclar integrando con el resto, debe ser una masa densa, podría tener incluso un poco de grumos. No batir la masa demasiado.

• Verter la masa en el molde y hornear a 180 grados durante unos 30 minutos.